jueves, 12 de julio de 2012

Piel radiante gracias a la miel

Tu piel absorbe aproximadamente el 60 por ciento de lo que le aplicas, por lo que es recomendable que utilices en ella productos lo más naturales y básicos posible.

La miel, por ejemplo, es uno de los ingredientes clave de muchos tratamientos exfoliantes e hidratantes que se venden actualmente, debido a sus  propiedades para combatir microbios, limpiando e hidratando la piel al mismo tiempo.

En su forma más pura y combinada solo con un par de ingredientes más, la miel puede resultar en un tratamiento eficaz y refrescante hasta para la piel más sensible.

Prueba a preparar esta sencilla receta casera, ideal para dar un aspecto y sensación de luminosidad a tu cutis. Úsala antes de algún evento o salida importante para que luzcas deslumbrante.

TRATAMIENTO HUMECTANTE CON MIEL
Para una aplicación

Ingredientes
  • 1 cucharada de miel
  • ¼ de plátano
  • 1 cucharadita de avena
  • 1 cucharadita de yogurt natural (sin sabor)

Preparación

En un recipiente pequeño, coloca el plátano (aplastándolo con un tenedor), la miel, el yogurt y la avena. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén muy bien incorporados.

Uso

Limpia tu rostro y aplica, evitando el área alrededor de los ojos. Deja actuar por 15-20 minutos. Enjuaga con agua tibia.

Pelo súper sedoso, también en invierno

Al llegar el frío, curiosamente nuestro cabello comienza a mostrar señales de los estragos sufridos durante el verano. Después de haber estado expuesto durante una larga temporada al calor del sol, el agua de mar o la piscina, los peinados recogidos o el abuso del secador y la plancha, es normal que nuestro pelo se muestre reseco y sin brillo durante la época invernal.

Pero todo tiene solución con algunos cuidados extras durante nuestra rutina habitual de belleza. Respecto al lavado, debe hacerse con el agua a temperatura ideal (tibia o templada), masajeando suavemente con las palmas de las manos sin friccionar o enredar el cabello, para evitar que se quiebre.

Para tratar el cabello reseco, tanto el shampoo como el acondicionador deben ser hidratantes (mejor si han sido recomendados por un profesional, que hará un diagnostico del tipo de cabello, daño, nivel de hidratación y reparación). Siempre es aconsejable utilizar shampoo y acondicionador del mismo tipo y marca, ya que están preparados para trabajar en conjunto.

Todos los productos que tienen componentes botánicos, extractos marinos y que están libres de sulfatos ayudan a dar hidratación a los cabellos secos con rulos, o aportar volumen y brillo a aquellos desgastados naturalmente o por las primeras coloraciones.

Sobre el secado, es importante escurrir el cabello envuelto en una toalla, sin retorcer ni enredar, para evitar el quiebre. Luego, se debe utilizar un producto con protección térmica y utilizar el secador en calor medio y aire máximo, dependiendo del tipo de secado que se quiera lograr.

miércoles, 11 de julio de 2012

La piel, barrera anti frío - Parte 3

Protección solar también en invierno 

Los deportes y actividades al aire libre no paran durante el invierno. Pero a pesar del frío es imprescindible protegerse la cara de los rayos solares, para evitar quemaduras y otros efectos a largo plazo, como el envejecimiento prematuro. Aunque existen algunas falsas creencias acerca de lo que constituye un comportamiento sano cuando se trata de proteger la piel de la cara en invierno.
 
- Mito 1: "No necesito protegerme en el invierno porque hace frío". Si bien el sol en invierno es menos fuerte que en verano, la radiación UV puede ser muy intensa de acuerdo a la nubosidad, altitud (cuánto más alto se esté, más fácil quemarse) y latitud. Así, los rayos solares llegan con mayor fuerza cuanto más al sur y más alto en la montaña se esté. Además, la nieve - sobre todo luego de una caída fresca - es una superficie que refleja casi el 80% de la radiación solar incidente, casi duplicando su intensidad.
 
- Mito 2: "Necesito aprovechar el sol de invierno para asegurar niveles saludables de Vitamina D". No es necesario broncearse para cumplir con los requerimientos de Vitamina D. Apenas unos minutos por día son suficientes para mantener un equilibrio saludable de esta vitamina, y hasta se puede recurrir a suplementos indicados por el médico.
 
- Mito 3: "Si el cielo está cubierto no hay riesgo de quemarse". Las nubes reducen los niveles de radiación UV, pero no los eliminan. Se pueden generar quemaduras de sol incluso en días nublados. La intensidad de los rayos solares en las pistas de esquí, por ejemplo, puede ser comparable a un día soleado en pleno verano. Se recomienda usar un protector solar alto, idealmente FPS 50 en adelante. Para obtener mejores resultados hay que aplicar la crema 30 minutos antes de exponerse y repetir cada dos horas en todas las partes de la cara, sin olvidar los párpados, la nariz, las orejas y los labios.



Fuente: Para Ti Argentina