viernes, 14 de octubre de 2011

Top 10 de los peligros que amenazan tu pelo

Te presentamos los mayores enemigos de una melena suave, dócil y radiante. Para tomar el control.

1- Lavar el pelo todos los días. ¿En qué quedamos? ¿Da lo mismo? Según los especialistas, es mejor hacerlo día por medio. ¿Por qué? Porque el shampoo elimina la lubricación necesaria del cabello.

2- Frotar con la toalla para secar el pelo. Es una mala costumbre adquirida de escenas cinematográficas. No lo hagamos más, porque rompemos la fibra capilar. Lo correcto es presionar la cabellera con la toalla para escurrir el agua.

3- Desenredar a los tirones, con lágrimas en los ojos incluídas. Vamos a desenredar, pero también vamos a cortar sistemáticamente distintos mechones. El resultado: mucho frizz. Una de las causas más comunes de los tirones es una peineta mal elegida, o sea, una de dientes finos. Necesitamos una peineta ancha o un cepillo neumático para desenredar sin agredir. Una opción es cepillarlo en la ducha con el acondicionador puesto.

4- Secarnos el pelo por la mitad. Error. Una vez más, el frizz aparecerá en escena. Idealmente, hay que usar un secador de buena potencia y con difusor o boquilla para sellar mejor la cutícula. No confundamos calor con potencia, el aire tibio es más recomendado con un poco de frío para terminar.

5- Abusar del calor del secador y de la plancha. Y si a eso le agregamos que muchas utilizan la planchita con el pelo húmedo, el resultado es aún más desastroso: nos costará el doble un alisado feliz y terminaremos multiplicando lo dañado a fuerza de pasadas y pasadas repetidas. En el mercado ya existen planchas aptas para cabello húmedo, pero hay que preguntar para sacarse las dudas. Para cuidarnos del calor utilicemos protectores térmicos.

6- Cortar menos de lo necesario. En el afán de dejarlo crecer siempre más, nos olvidamos que hay que cortarlo cada tres meses mínimo. Un centímetro nada más, controlando que a tu peluquero no lo ataque la inspiración. Ganamos en calidad y no perdemos nada en longitud.

7- Usar elásticos o colets demasiado ajustados. Mejor cámbiate a un lindo gancho con onda para evitar que tu pelo se lastime y se quiebre. El consejo vale también para la mayoría de los accesorios: hebillas, pinches metálicos y horquillas invisibles, que cortan y hasta arrancan el pelo.

8- Olvidar el peine. Nos preocupamos por desenredar, pero después, a la hora de acomodarlo, lo hacemos con las manos. No cuesta nada cepillar unos minutitos. Recordemos que el cuero cabelludo produce un aceite natural que, entre otras cosas, viene a ser el brillo de nuestro pelo. Entonces, podemos extender ese aceite con el cepillo para que el pelo esté radiante.

9- No cuidarnos del sol y otros factores climáticos. Hay que usar productos con filtros UV y, cuando vamos a estar mucho tiempo al aire libre, proteger el cuero cabelludo del sol. El viento también deteriora el pelo y lo debilita. La contaminación lo llena de impurezas. Un shampoo purificador a la semana es una buena opción para cuidarlo. Si vamos a la piscina, recordemos usar cremas protectoras del cloro. Lo mismo para el mar.

10- Comer mal. Somos también lo que comemos. Si nuestra dieta no es sana, el pelo tampoco mostrará demasiada salud. Nutrientes que fortalecen el cabello: proteínas, semillas, frutas y verduras, además de tomar mucha agua. Atención con el zinc, que previene la caída del cabello.

11- Y el cover inevitable: todos los tratamientos de color, de alisados y de ondulación a los que nos vivimos sometiendo para lograr un peinado espléndido. No vamos a dejar de hacerlos porque forman parte de nuestra belleza. Conviene elegir productos de calidad, especialmente si hacemos la tintura en casa. Consulta con tu peluquero para que te haga un diagnóstico adecuado a partir del estado de tu cabello y cuídalo considerando sus premisas.

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